jueves, 10 de marzo de 2011

Amor...

Ando con ganas de volver a caer. Entonces tendría que ponerme a cavar un pozo. Una vez terminado lo miraría desde arriba al punto tal de no distinguir quien mira a quien y luego saltaría.
Pero esta caída seria muy fea, puesto que conozco hasta el ultimo recoveco y por consiguiente: su profundidad. Saltaría preparado, consiente, incluso podría llevar un paracaídas y accionarlo en el momento justo, ni un segundo antes ni un segundo después. Seria la peor de las caídas.
Ya se. Voy a conseguir a alguien, una persona que me ayude a cavar. Si, buscare. La necesito para que haga mi caída impredecible.
Supongamos que cavara mas que yo, entonces mi caída estaría llena de vértigo, no sabia cuando poner las manos en posición o cuando accionar el paracaídas.
Ahora supongamos que nunca dejara de cavar, entonces seria la persona indicada.
¿Alguna vez caíste durante tanto tiempo que te pareció que estabas subiendo?
Yo todavía no.

martes, 1 de febrero de 2011

Viento....

Las amistades, asi como el aire, se las respiran y se las anhelan. Se las lleva el viento, el mismo viento que trae otras.
Aveces se envician y es necesario ventilarlas, aveces nos llevan a parajes raros y por senderos sinuosos, aveces nos revuelven los pelos, pero casi siempre, y por suerte, nos permiten vivir.
Cuando una amistad miente es aire de nadie que nos zumba en los oidos, es viento malicioso que nos reseca la cara, es una rafaga que no logra llevar barco a destino y asi nuestro espiritu permanecesin hizar las velas. Nos secamos y envejecemos.
Morimos antes de nuestra segunda infancia.